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Depresión por problemas familiares - Toñi de la Puente - Psicóloga
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Depresión por problemas familiares

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Depresión por problemas familiares

Depresión por problemas familiares

Depresión por problemas familiares

 

         Familias disfuncionales/sanas que favorecen o evitan la depresión por problemas familiares

 

La depresión por problemas familiares, es a día de hoy una realidad . Existen vínculos entre las formas de relacionarse las familias y la aparición de esta patología. Determinados tipos de familias pueden favorecer la aparición de un problema de depresión. El malestar y sufrimiento entre los miembros puede ser debido tanto a causas relacionadas con el estilo educativo de los padres, con trasmitir problemas de sus miembros o a otras relacionadas con la violencia física o verbal ¿Qué tipos de familias pueden ser disfuncionales y favorecer la aparición de esta enfermedad ?

Familias que favorecen la depresión o disfuncionales

  • Perfeccionista y exigente: este tipo de familia basa su educación en alcanzar unas metas inalcanzables, y la realidad es que la perfección no existe. El deseo de lograr esos ideales, provoca en la persona una tensión excesiva para llegar a ellos. Nada es suficiente, no se reconoce el esfuerzo. Puede que los resultados personales sean excelentes pero se dan como obligados y no se reconocen. La persona piensa que no cumple las expectativas. Esto afecta a la vida afectiva, desencadenando sentimientos y emociones de desánimo y desesperanza.
  • Descalificadora: este tipo de familia tiende a desvalorizar al individuo. Cuando una persona se siente que no vale nada, que no es nada, no se quiere a sí mismo. Esto implica que tampoco puede querer a otra persona. Los pensamientos que llegan son «soy un inútil» «no sirvo para nada», y no se sienten queridos o valorados. Los adultos que han vivido en este tipo de familias, presentan además más dificultades en sus relaciones sociales. No han sabido Además este sentimiento puede ir acompañado de la culpa. Todo ello alimenta estados de depresión
  • Violenta: este tipo de familia establece una relación de poder, en ellas está presente la violencia tanto psíquica o física. Puede aparecer maltrato o abusos. Los lazos de sangre no llevan siempre consigo las relaciones basadas en el amor y el cariño. En este caso la persona soporta situaciones de gran impacto emocional, pero ser familia no da derecho a hacer daño, a la coacción o la manipulación. A veces se hace imposible exigir en este contexto desigual el respeto. La familia transmite que lo da todo por la persona y ésta no se siente querida en su núcleo básico . La depresión aparece como una forma de violencia psíquica hacia la persona.
  • Roles negativos: esta familia asigna a su hijo un papel negativo derivado de alguna conducta inapropiada. A partir de la misma le identifican y asignan esa característica negativa. El niño se identifica con ella, interiorizando que nada puede hacer para cambiar. Provoca un gran malestar emocional en la persona. Los adultos son figuras que el niño admira y respeta, si el adulto le repite algo negativo, aunque no sea la realidad el niño piensa que así es y se acaba convirtiendo en aquello que el adulto le repite insistentemente. A esto en psicología se le llama «Profecía Autocumplida» o efecto Pigmalion.
  • Sobreprotección y control excesivo: esta familia intenta proteger excesivamente a sus hijos, hasta el punto de que no permiten su sano desarrollo .La idea implícita que mantienen es que no son capaces de enfrentarse solos al mundo, que necesitan ser controlados de forma continua para hacer bien las cosas y de la ayuda de un adulto. De esta forma no se da oportunidad al niño de verse en problemas, de intervenir en ellos y aprender a resolverlos por sí mismos. En definitiva, no se le permite vivir porque los mismos padres viven sus vida. Así se van formando personas indefensas y desprotegidas. Ese miedo y sobreprotección de los padres se vuelve a la inversa haciendo más vulnerables emocionalmente a sus hijos, sin confianza en sí mismos, más insatisfechos menos autocompetentes, con baja autoestima, inseguros y poco autónomos e indefensos a cualquier valoración negativa del entorno .

¿Qué características tiene una familia sana ?                                                             

La comunicación entre los miembros favorece y potencia el bienestar emocional

La comunicación entre los miembros favorece y potencia el bienestar emocional

La familia sana es una fuente de salud, no solo crea y fomenta el bienestar de todos sino que previene y evita que se produzcan problemas como la depresión. ¿Qué valores son los que evitan o ayudan a salir de ella ?

  • Tolerancia a la frustración: este tipo de familia comprende que en la vida hay errores, dificultades, que los fracasos son una parte más del aprendizaje personal. Parte de la base que la perfección no existe y enseña a vivir con los contratiempos y las imperfecciones sabiendo ser feliz con ellos y gestionarlos con eficacia.
  • Valoración personal: este tipo de familia cree y valora a las personas por encima de lo que consigan o hagan. Apoyan en los fracasos. Las personas se sienten queridas y fomentan el apoyo mutuo. Aceptación y apoyo incondicional.
  • Expresa sentimientos y emociones : este tipo de familia permite exteriorizar emociones de una forma sana. Es tolerante y flexible. La comunicación entre los miembros, favorece y potencia el bienestar emocional. Reprimir las emociones por el contrario la fomenta.

El niño y adolescente nace en una familia. En ella se aprende y se establecen dinámicas e influencia entre sus miembros. La familia favorece la salud y calidad de vida de las personas. Los estudios muestran como los trastornos depresivos en niños y adolescentes tienen conexión directa con dinámicas familiares disfuncionales. Además estos problemas una vez que se inician en los primeros años de vida tienden a volver a aparecer y cronificarse en la edad adulta.

La frecuencia de este problema de salud está aumentando actualmente. Una familia será más o menos disfuncional dependiendo del grado en que se cubran las necesidades básicas del menor. Así el 50% de adolescentes con depresión viven en familias disfuncionales severas, el 47% pertenecen a familias disfuncionales moderadas y solo el 18% provienen de familias con relaciones saludables entre sus miembros. Los adolescentes con depresión tienen baja autoestima, son autocríticos, se aíslan, pierden la esperanza y la oportunidad de recibir estímulos positivos e incluso aparecen ideas de suicidio. Siempre es posible cambiar aquellos patrones disfuncionales o solucionar/ mejorar un problema de depresión.

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