El perdón es un regalo que te

i, realmente perdonar mejora la salud y te proporciona bienestar emocional. La reacción automática cuando se recibe un daño es vengarse por ello. Sin embargo este comportamiento lejos de ayudar a la persona a solucionar el daño, le abre una herida que puede mantenerse en el tiempo de forma continuada. El recuerdo del daño o el dolor sufrido abre de nuevo la herida, volviendo a sufrirlo al traerlo a los pensamientos. El deseo de vengarse o el recuerdo sobre la injusticia padecida, no permiten avanzar. En este caso favorece el proceso  poner el foco de atención en los objetivos e intereses personales. Dejar a un lado el impulso de destrucción y venganza, las quejas y la rumiación constante sobre el daño sufrido , es una estrategia adecuada para poner en marcha. Además. impulsar conductas constructivas favorecen el camino correcto para vencer el dolor emocional.