Depresión en enfermedades crónicas

El riesgo más grande aparece en los dos primeros años del diagnóstico de la enfermedad. Es importante actuar de forma rápida para tratarla, buscando la calidad de vida y bienestar personal. Las emociones negativas que van a aparecer (ansiedad, ira, tristeza, depresión ) es necesario manejarlas con éxito. Los malos hábitos que conlleva la enfermedad pueden perjudicar la recuperación y empeorar el estado físico de la persona. Algunos ejemplos de enfermedades crónicas son: enfermedades endocrinas, coronarias, cáncer, artritis, fibromialgia ,asma, Parkinson, diabetes, artritis reumatoide, epilepsia, esclerosis, etc.

Gestión emocional ante el diagnóstico de una enfermedad crónica.El conocimiento de la enfermedad, el apoyo de personas cercanas o de otros que también la presentan ayudará a afrontarla con éxito . También adaptase al cambio supondrá ajustar los intereses y objetivos a la nueva realidad y continuar persiguiendo nuestros sueños. Ser flexible y focalizar la atención en los nuevos objetivos, en lugar de centrarse en los problemas derivados de la enfermedad, es la clave para alcanzar el bienestar emocional deseado.